El informe de McKinsey titulado «Estado de la IA 2026: Hacia el camino del retorno de la inversión», publicado en agosto de 2026, revela un fenómeno que merece reflexión: existe una clara desconexión entre el aumento de eficiencia percibido a nivel personal y el retorno financiero real que las empresas obtienen. Esta encuesta abarcó 97 países y un total de 1,719 encuestados.
Los datos muestran que entre los encuestados que utilizan IA, el 80% afirma que su eficiencia productiva ha mejorado, y el 50% indica que la IA les ayuda a tomar mejores decisiones. Sin embargo, solo el 37% de los encuestados considera que la IA ha contribuido de manera significativa a las ganancias operativas de la organización, cifra que se mantiene prácticamente igual que en la encuesta del año anterior.
Desconexión evidente entre ejecutivos y empleados de primera línea en la experiencia con IA
El informe señala que la desconexión entre ejecutivos y empleados de primera línea en la experiencia de uso de IA también es notable. Entre los encuestados que han experimentado un aumento del estrés laboral o ansiedad durante el uso de IA, el porcentaje de mandos intermedios y empleados de primera línea es del 47%, mientras que el de ejecutivos y altos directivos es solo del 31%, una diferencia de 16 puntos porcentuales que refleja las variaciones en la experiencia con herramientas de IA entre diferentes niveles de empleados.
En términos de experiencias negativas específicas, los mandos intermedios y empleados de primera línea enfrentan una mayor presión. El informe sugiere que esto se debe a que su flujo de trabajo diario está más influenciado por la intervención de la IA, mientras que su autoridad para tomar decisiones y asignar recursos es relativamente limitada. Por otro lado, los altos directivos, al liderar la implementación de estrategias de IA, pueden obtener una mayor sensación de control y retorno, lo que resulta en un menor porcentaje de experiencias negativas.
La profundidad de la aplicación de IA en grandes empresas y pymes continúa diversificándose
En cuanto a la profundidad de la aplicación de IA, la tendencia de diversificación entre grandes empresas y pymes merece atención. En empresas con ingresos anuales superiores a 1,000 millones de dólares, el porcentaje que ha llevado la IA a una fase de aplicación a gran escala ha aumentado del 27% al 40%; mientras que en las pymes, este porcentaje es solo del 22%, con casi ningún cambio, lo que indica que la escala de recursos sigue siendo una variable clave para avanzar en la aplicación a gran escala de la IA.
No obstante, la inversión en IA sigue expandiéndose. El 60% de los encuestados afirma que aumentará su inversión en IA el próximo año, y el 28% revela que el gasto en IA ya supera el 10% del presupuesto total de ICT de la empresa. Al mismo tiempo, el 20% de las empresas admite que ha limitado activamente el uso de IA debido a los altos costos operativos, especialmente los costos de Token, lo que refleja que la presión de costos se ha convertido en un obstáculo real para que algunas empresas amplíen su aplicación de IA.

