El grupo Xiaomi reveló recientemente que su fábrica inteligente en Wuhan ha implementado dos sistemas de inteligencia artificial con funciones de «portero» en el taller de inyección de plástico, logrando una profunda automatización e inteligencia desde la fabricación hasta el control de calidad a través de la «optimización dinámica de AI en el proceso de producción» y la «inspección de calidad inteligente de AI en productos terminados». La empresa señaló que este estricto sistema de control de calidad es la base fundamental que le permite ofrecer «10 años de garantía gratuita en los aires acondicionados Mi».
La fábrica inteligente de Xiaomi logra producción sin intervención humana y control de calidad de alta precisión
En la etapa inicial de la producción por inyección, la fábrica inteligente de Xiaomi en Wuhan ha introducido un sistema de optimización dinámica de AI desarrollado conjuntamente por Xiaomi y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong. Este sistema realiza cálculos a través de la plataforma de fabricación inteligente, recopilando en tiempo real más de 300 datos de producción de las máquinas de inyección durante el proceso. Según la lógica de funcionamiento del sistema, este sistema de AI puede identificar de manera autónoma las fluctuaciones en el proceso de producción y compensar dinámicamente los parámetros del proceso, reemplazando por completo el antiguo modelo que dependía de la experiencia manual de los trabajadores para realizar ajustes. En términos de resultados prácticos, esta medida ha mejorado significativamente la estabilidad de la producción.
Datos relevantes indican que este sistema puede monitorear en tiempo real más de 30 variables clave de producción, y bajo la optimización en tiempo real del algoritmo de AI, la tasa de calificación de producción de los semiproductos en el taller ha superado el 99%, con una eficiencia de producción general que ha aumentado un 10% en comparación con el modelo tradicional. Al comparar y compensar en tiempo real la presión de trabajo real con la presión de trabajo establecida, se ha logrado un control de bucle cerrado que permite «ajustar en cualquier momento ante fluctuaciones».
En cuanto a la inspección de productos terminados, Xiaomi ha establecido una doble línea de defensa de AI para garantizar la calidad del producto. La primera línea de defensa es un sensor de pesaje de alta precisión. Este sistema pesa cada pieza de inyección que sale de la línea, identificando problemas internos como la falta de material mediante el monitoreo de datos de peso, con una precisión de detección de ±1g y un desvío de peso total controlado por debajo del 0.3%.
La segunda línea de defensa es la inspección visual por AI. Aprovechando algoritmos avanzados de visión artificial, el sistema puede realizar una inspección exhaustiva de la forma y la superficie de las piezas de inyección. Cualquier suciedad mínima, rebabas generadas por la inyección o defectos de deformación sutiles pueden ser capturados con precisión por el sistema. Este sistema de inspección visual ha logrado una automatización del 100% en la detección, y en la medición de dimensiones, su tolerancia mínima de detección alcanza una precisión a nivel micrométrico de ±0.05mm. Este control dual a nivel micrométrico tanto del peso como de la apariencia garantiza que cada componente que sale de la fábrica cumpla con estándares de calidad extremadamente altos.

